| Alguna vez alguien mencionó que al actor se lo dirige desde las experiencias personales. Siguiendo esta línea de pensamientos reflexiono: Augusto trabajo de joyero, sabe de piedras, metales y de cómo sacar mayor provecho al momento de pulirlas. Fue pintor en sus tiempos mozos. No como artista plástico, sino de edificios. No de cualquier edificio, de edificios de categoría donde "viejas" (señoras de avanzada edad), junto a un catálogo de perros, le marcaban la diferencia entre una buena terminación y su famoso "chorreado".
Quizás su concepción del tiempo correcto cuando un actor desarrolla una frase, viene de aquella época donde le tocó el servicio militar, en medio de la guerra de las Malvinas, donde el superior de turno gritaba: "Pelearemos hasta que dejemos la última gota de sangre..." Por suerte no tuvo que enfrentarse a ningún mercenario.
Quién sabe si las experiencias vividas influyen realmente en su forma de encarar los proyectos, pero la realidad es que a Augusto le da resultado. Un Plata y dos Oros en las últimas ediciones de Cannes, tres Oros en el Clio, ganador de Grand Prix en el Círculo Creativo y Lápiz de Platino, entre otros.
La forma de visualizar su arte es compleja, porque su educación lo fue. Estudio cine claro, pero también arquitectura, lo que derivó en una visión única al momento de enfrentarse al arte escenografista. Conoce el oficio de la dirección de actores y puesta en escena teatral (y esta curiosidad la sigue explorando hasta el día de hoy, entre otras actividades). También conoce los mecanismos productivos para encarar dichas puestas. Entre sus últimas colaboraciones como productor participo en el largometraje La quimera de los héroes, ganador, entre otros honores, del premio especial del jurado en el festival de Venecia. Juntando todas estas experiencias, Augusto fundó la productora Argentinacine, con diez buenos años de servicio en escena publicitaria internacional.
Nos quedaremos con la duda si la vida se mezcla con el talento, pero si cada golpe en su vida tuvo gratas consecuencias artísticas, acaba de romperse los ligamentos en una pista libre mientras esquiaba junto a su hija. Veamos cómo este golpe retumba en los proyectos que siguen.
Testimonio de Martín Romanella, Director. |